Números y clasificadores

Números y clasificadores

ខ្ញុំសុំកាហ្វេមួយកែវ
[ khnom som kaphe muoy kaev ]

Quisiera un café

ទឹកបរិសុទ្ធពីរដប
[ teuk borisot pir dop ]

Dos botellas de agua

មនុស្សបីនាក់
[ monus bei neak ]

Tres personas

បួនថ្ងៃ
[ buon thngay ]

Cuatro días

ប្រាំដុល្លារ
[ pram dollar ]

Cinco dólares

ប្រាំមួយម៉ោង
[ pram muoy maong ]

Seis horas

ប្រាំពីរ
[ pram pir ]

Siete

ប្រាំបី
[ pram bei ]

Ocho

ប្រាំបួន
[ pram buon ]

Nueve

ដប់
[ dop ]

Diez

ម្ភៃ
[ mphey ]

Veinte

សាមសិប
[ sam sep ]

Treinta

ហាសិប
[ ha sep ]

Cincuenta

មួយរយ
[ muoy roy ]

Cien

មួយពាន់
[ muoy poan ]

Mil

ខ្ញុំចង់បានពីរ
[ khnom chong ban pir ]

Quiero dos de estos

សុំបន្តិច
[ som bantech ]

Un poco, por favor

ច្រើនណាស់
[ chraen nas ]

Mucho

មិនសូវច្រើនទេ
[ min sov chraen te ]

No mucho

ច្រើនពេកហើយ
[ chraen pek haey ]

Demasiado

សុំពាក់កណ្ដាល
[ som peak kandal ]

La mitad, por favor

ខ្ញុំមានបងប្អូនប្រុសពីរនាក់
[ khnom mean bong p'oun bros pir neak ]

Tengo dos hermanos

សូមឲ្យខ្ញុំបី
[ som aoy khnom bei ]

Dame tres, por favor

នេះជាទីមួយ
[ nih chea ti muoy ]

Este es el primero

ទាំងអស់
[ teang os ]

Todo

Cultural notes

Contar en jemer es un ejercicio lógico fascinante. El sistema numérico se basa en una estructura de "base 5". Mientras que los números del 1 al 5 tienen sus propias palabras distintivas —como Pram (ប្រាំ) para 5—, los números del 6 al 9 se forman literalmente combinando 5 con 1, 2, 3 o 4. Por ejemplo, seis es Pram muoy (ប្រាំមួយ), que significa "cinco-uno". Sin embargo, el verdadero obstáculo lingüístico para los hispanohablantes es la necesidad absoluta de utilizar "clasificadores" al contar objetos o personas. En español, decimos simplemente "dos cafés" o "tres personas". En jemer, al igual que en muchos idiomas asiáticos, debes decir el sustantivo, luego el número y finalmente el clasificador. Por lo tanto, "dos cafés" se convierte en "café dos vasos" — Kaphe pir kaev (កាហ្វេពីរកែវ). "Tres personas" se convierte en "persona tres individuos" — Monus bei neak (មនុស្សបីនាក់). Si intentas traducir "dos cafés" directamente sin el clasificador, le sonará muy confuso a un lugareño. Memorizar los clasificadores más comunes (para vasos, botellas, personas, objetos planos) es el secreto definitivo para regatear con éxito en el mercado o hacer un pedido preciso en un restaurante.